lunes, 22 de julio de 2013

Yoga en silla / Yoga para personas de movilidad restringida




Acercar una silla sin apoyabrazos

sentarse,

cerrar los ojos,

respirar cada vez más suave y más profundo

alineando la columna, el eje que nos atraviesa

Yugando - Yoga es Yugo - la posibilidad de mover en lo profundo





El Hatta Yoga utiliza asanas o posturas, poniendo énfasis en la relajación y en la respiración como puente. De hecho, una asana perfecta e inicial es alinear el eje postural y aquietar la respiración, para expandirla. Esto se puede realizar desde cualquier plano. La disponibilidad de la silla es inmediata, incluso, a menudo estamos ya sentados contando con tiempo para una actividad corporal. No puede haber un yoga efectivo sino hay una escucha en profundidad acerca de las limitaciones.
Todas las asanas de yoga pueden realizarse en una silla, menos las posturas de inversión. El “Yoga Chair” está cada vez más extendido como método de trabajo corporal en comunidades de personas con distintas afecciones (diabetes, enfermedades del corazón, enfermedad pulmonar, osteoporosis, obesidad), con restricciones severas de movimiento (esclerosis múltiple, síndrome postpolio) o en condiciones de pronunciado stress.
Donde el Yoga en silla se hace más necesario es para quienes por sus limitaciones físicas no pueden hacer Yoga sobre una esterilla. La gran mayoría de personas mayores, las personas que tienen alguna discapacidad en las articulaciones inferiores o personas con una lesión medular que se transportan en silla de ruedas, todas ellas requieren el soporte adecuado de una silla.
Es fácil encontrar la posición vertical al colocar los isquiones de la pelvis sobre el asiento y sin apoyar la espalda. Desde allí, los movimientos de flexión y extensión, inclinación lateral y torsión de la columna, así como la descompresión de ésta son muy fáciles de hacer sin comprometer el disco intervertebral. La cintura escapular queda libre y las cervicales están en una postura ideal para hacer todos los movimientos que liberan la tensión cervical.

© Graciela Oses, para "Trabajo corporal evolutivo".

domingo, 21 de julio de 2013

Recuperando el aliento / Respiración y mente

El término nirvana significa "exhalar" - el suspiro de alivio -, algo de lo que nos alejamos en el mismo momento en que retenemos la respiración. Cuando nos aferramos a nosotros mismos, a la vida, a la respiración, al espíritu o a dios, todo queda reducido a algo tan inerte como una piedra o un ídolo. Pero cuando soltamos y exhalamos, la respiración volverá. Eso, precisamente, es el nirvana.

Alan Watts






La clave de la respiración está en la exhalación, no en la inhalación ya que, cuanto más aire viciado se expele, más aire fresco se inhala. Con los pensamientos viciados identificados con la mente, sucede el mismo proceso de oxidación del aire. El elemento aire está relacionado con la mente, con las ideas. Se trata de lo que "circula", capaz de expandirse.
Calmar la mente significa desactivarla y esto implica un proceso, un trabajo hercúleo sobre la consistencia egoica, o sea, el patrón de respuestas adaptadas que cuesta modificar porque lo es con costo de "personalidad", de piso, de modos de anclaje. Son los sólidos "puntos de vista" los que hacen peso. Esta “consistencia” es apreciable en distintas personas de muy distintas maneras.
Una consistencia egoica saludable y creativa es como una fina tela porosa que no encubre un mundo idealizado sino que articula la trama sin fin del adentro y del afuera con la singularidad de un absoluto aquí, respirando.
De modo que una respiración saludable es eminentemente fluida, emocionalmente viva y circulante. El primer paso es “darse cuenta” de cómo, ante determinados pensamientos, retenemos la respiración, y de cómo nos agitamos ante las reacciones emocionales que restringen la fluidez del aire.
En la respiración “corta”, la que no va más allá de las clavículas, se sostiene un mundo de pensamientos recurrentes con manifestaciones sintomáticas múltiples, desde la más común que el resfrío hasta las obstrucciones circulatorias más severas.

Sincronizar la vida

Recuperar el aliento es tarea base de todo trabajo corporal evolutivo. Para poder ir más allá siempre hay que recuperar el aliento. Esto es trabajar directamente sobre la respiración y sobre los patrones fijos, las ideas y la película que las recubre.
La vieja mente llena de experiencias pasadas y de asfixiantes lógicas, tiene la respiración (a)cortada por contracturas crónicas musculares, espasmos respiratorios, o problemas funcionales en órganos. Es tal la vastedad de síntomas del apego que nombrarlos es redundar. Algunos ejemplos extremos como el ataque de pánico, donde se provoca un "pasmo" ( por retención de aire viciado ) que nos indica que estamos fuera de control o la fibromialgia, ese dolor insistente que no deja disfrutar. En el medio, entre fobias y obsesiones, habita un malestar monocorde, en el que nos acostumbramos a definirnos a través de síntomas crónicos y de enfermedades oportunistas.
La adaptación al síntoma provoca nuevos síntomas. En el caso de las contracturas se arman contracturas compensatorias que van tomando una superficie más amplia de órganos involucrados. A los pensamientos recurrentes les sirve de amarre los diálogos repetidos, la rutina de hábitos.
Las técnicas basadas en el control de la respiración se basan en los ejercicios respiratorios del Yoga y el budismo Zen, y son técnicas de control de la mente, a través de la superación de pensamientos “racionales recurrentes”. La relajación por medio de la respiración es el único punto de entrada directo hacia el sistema nervioso autónomo. Existe una gran variedad de ejercicios de control de la respiración y muchos de ellos se conectan con la visualización o imaginación activa, sonidos de sanación, asanas o ejercicios articulares.
El sólo hecho de respirar más allá de la respiración clavicular, revitaliza. Esto se puede sentir fácilmente en una caminata normal.

Sincronizar la respiración y los estados de la mente significa ampliar hemiferios de consciencia, sincronizándolos a favor de la vida, en un aquí absoluto. La respiración está involucrada directamente en la activación del cuerpo sutil, a través de los canales o meridianos que nos recorren También, la respiración es el camino por el cual la energía del Kundalini o fuerza vital sube desde la base de la columna vertebral, a través de los chakras hasta la coronilla.


La práctica de respiración consciente establece ritmos regulares de respiración que elevan la oxigenación de cada célula. Esto es el motivo principal de que en todo programa de salud relacionado con las múltiples enfermedades por stress y con enfermedades crónicas del corazón y sistema nervioso, incluyan el trabajo de la respiración como base.

Los Pranayamas de Yoga, las bhandas de kundalini yoga, la Bioenergética de Reich y Lowen, los ejercicios tibetanos de respiración, la respiración holotrópica, la sofrología, son todas prácticas de respiración consciente y sanación.


© Graciela Oses, para "Trabajo corporal evolutivo". Copiar o citar, citando el nombre de la autora.

viernes, 25 de mayo de 2012

Yoga restaurador / Yoga con soportes


Imagen: Man Ray / Anatomy.

Quietud como movimiento

El "Yoga restaurador " utiliza apoyos ( props ) como mantas, almohadones, sillas, bloques, cintas, todos elementos de soporte corporal, posibilitando soltura en cada postura terapeútica.
No es un yoga activo ni deportivo. Posee naturaleza yin o pasiva, donde no se trabaja el músculo sino a partir de los tejidos más internos, las articulaciones y la estructura ósea de sostén.

Lo vital del yoga restaurador es que activa la respuesta de relajación con una mínima demanda metabólica, generando el terreno para la curación y regeneración de dolencias psicofísicas.

En principio, liberar la rigidez de la forma.

Soltar la tensión puede ser tan o más complejo que usar la fuerza. Esto lo saben los meditadores avezados y también las personas que viven a mil, sin tiempo para si.
Lo saben aquellos que atraviesan depresión, esto es, un desgano cotidiano poblado de dolores en forma de contracturas, tirones, pensamientos obsesivos / repetitivos o cansancio crónico y lo saben los que atraviesan una crisis de salud, con operaciones o tratamientos invasivos.

Soltar la tensión es un proceso sostenido, un ir dejando atrás un modo para que surja otro más anatómico, con la expresa comodidad que la palabra sugiere.
Un apoyo ergonómico, que se ajuste a la anatomía de cada zona tensionada o traumatizada, de cada zona acorazada y de la gestión de los patrones de pensamiento que la sostiene, brinda la posibilidad de liberarse de la pesada gravidez de las sobrecargas.
A diferencia de un ejercicio con movimiento exterior, soltar la tensión es un movimiento interior / profundo que busca restaurar sin esfuerzo un sistema saturado.
El énfasis en la respiración hace posible ampliar la postura, beneficiando articulaciones del cuerpo orgánico y de la respiración como energía vital, expandiendo su acción de dar y tomar, en cada respiración y en cada pequeño ajuste del movimiento.

Las posturas seleccionadas para cada sesión no superan el número de cuatro. Esto brinda un tiempo de muchos minutos en cada postura. Tiempo para un recorrido de detecciones de puntos corporales de tensión y desbloqueo.


Cultivar la Atención plena, un estar molar, aquí.


Los estudios sobre esta forma de yoga, indican que lo más difícil de controlar en la práctica, es el movimiento en cadena de la mente o la “mente del mono”, que es la que salta de aquí para allá buscando la novedad, huyendo de un silencio que es ausencia de dolor físico pero, a la vez, ausencia de entretenimiento y de después.
El cultivo de la meditación es la meta del yoga que restaura. La meditación es una experiencia directa que consiste en enfocar la mente en el Ahora para poder desarrollar consciencia y atención plena, sin influencias rememorativas del pasado ni “maquinación” sobre un futuro localizado.
Aquietar la mente no significa la supresión o la represión de los pensamientos y emociones sino un dejar ir, permitiendo que los patrones de pensamiento fluyan sin interrupción, convirtiéndonos en un testigo de toda la corriente de proceso mental, el testigo interior o el si – mismo.
El impulso hacia la acción y el discurso es la agitación de los aspectos de la mente que necesitan conducir el ciclo de acciones y estímulos sensoriales en el mundo exterior, imponiendo su regla rememorativa: tal emoción asocia tal discurso, tal modo, tal elección, tal resultado...
Sólo en una mente aquietada, hay lugar para lo nuevo. Las conexiones neurónicas y la teoría sobre plasticidad del cerebro, demuestran que es posible, en lo más físico de la mente, modificar hábitos y sus patrones. Es posible crear otro circuito, con otros mundos y en éste.

La práctica de meditación centra la mente en un espacio liso y nuevo del ahora, un estar ahí mientras sucede, sin apegarse a la ilusión protectora de los patrones repetitivos o de control, que condicionaban un discurso, un blabla o un decir acotado o un decir que no con/viene, que no viene con nosotros, que no nos acompaña.
Entre las muchas prácticas de meditación, la más afín al "Yoga restaurador" es la meditación Nidra, una antigua técnica tántrica; utilizada activamente por la comunidad médica ( programas de salud ) para curar los trastornos psicosomáticos y también para ayudar al proceso de aprendizaje.


Yoga restaurador es uno de los trabajos corporales evolutivos mejor planteados porque permite trabajar los tejidos más profundos de fascias y articulaciones que conforman el cuerpo físico y sus puntos de resonancia mentales, en un espacio de sostén, completamente ergonómico. Cualquier persona puede practicar esta técnica.
Es evolutivo porque permite ampliar el campo de consciencia individual/cósmica, fortaleciendo los apoyos interiores o creativos.

Biblios posibles:

B.K.S. Iyengar Yoga: El Árbol del Yoga, Kairós, Barcelona, 2000.
Relax and Renew: Restful Yoga for Stressful Times, por Judith Lasater
aprendo yoga, Andre Van Lysebeth

©Graciela Oses, para "Trabajo corporal evolutivo". Copiar o citar, citando el nombre de la autora




domingo, 29 de abril de 2012

Zuowang / insight





Sitting In Oblivion / Sentarse en calma



Zuowang, una práctica de meditación taoísta. Sima Chengzhen [647-735 dC], un sacerdote taoísta de la dinastía Tang, describe esta forma sin forma de meditación en su tratado Uowanglun (Discurso sobre Sentado en el olvido) . La palabra zuowang se traduce literalmente como "sentarse y olvidar", olvidar incluso que se está olvidando.
El proceso de zuowang consiste en re descubrir un estado natural, sin expectativas ni discurso. El objetivo de lograr alguna iluminación también es liberado.
En este nivel de conciencia abierta, pueden aparecer experiencias místicas y momentos resplandecientes de gozo interior. Sentarse con el deseo de llegar a una experiencia cumbre es simplemente un obstáculo.

Zuowang no es algo que podemos hacer.

Sólo podemos permitir que esto suceda.


Como sacerdote taoísta Shi Jing, dijo en una presentación ante la Asociación Británica taoísta, "Simplemente permitan que todo sea como es". Los pensamientos son sólo vibraciones de energía que van y vienen. Shi Jing explica: "Los pensamientos surgen del vacío y se disuelven de nuevo en el vacío".
En este estado de conciencia pura, nos despojamos de las capas de la ilusión que llamamos Identidad, compuesta por cadenas de juicios, creencias, opiniones y preferencias.
Donde el consumismo y la multitarea son una forma de vida, estar quieto y vacío sugiere pereza y el fracaso.
Para "ser" un "éxito", "tenemos" que hacer algo y mantener la mente a toda "marcha" en la elaboración de formas de hacer más, comprar más, ser más, tratando de demostrar nuestra valía.
Si quitamos el ego a la acción, nos sentimos como un cero, un vacio del vacio, vacilantes. Allí donde no hay referencias de haber estado en unidad, empieza el miedo. La referencia a la unidad no es mística sino científica porque la integración somática se basa en un uno múltiple con el cosmos todo, más allá del síntoma.

Practicando la calma del No - hacer, el cuerpo entrenado en la multifunción plantea una lucha, articulada en sentimientos básicos de necesidades ( no reales ) a satisfacer. Sucede el sueño, la incomodidad, el aburrimiento. Eso es lo que tenemos adentro, lo que está antes del vacio vital...


Sin embargo, es el punto de zuowang.


Para comprender plenamente el principio taoísta del vacío, hay que dejar atrás la idea de que todo sucede por una razón. Dejamos ir el concepto de karma - que de alguna manera merecemos lo que obtenemos en la vida, que nuestras acciones nos han traído la alegría o el dolor - dejamos ir el concepto de sufrimiento - que debemos esforzarnos y trabajar para una justa recompensa. Soltamos toda imagen interiorizada construida a partir de la experiencia con el mundo de los objetos, aquellas que parece tener las cualidades de coherencia , igualdad, y continuidad...
Zuowang es el corazón de la meditación taoísta, independiente de cada tradición y consiste simplemente en no - hacer, en sentarse y olvidar, en desprogramar.
Esto nos puede parecer extraño a los occidentales que esperamos tener algún tipo de explicación teórica de todo lo que hacemos, pero el "descubrirlo por ti mismo" es vital para todo el proceso.
Zuowang es la meditación sin forma que se realiza en la toma de conciencia no dual, propiciando la propia observación para modificar los patrones habituales de percepción y pensamiento y la motivación de cambio, disminuyendo la intensidad de las motivaciones relacionadas con el ego o el "Yo, objeto".

Zuowang es la meditación no conceptual.
La práctica deconstruye mitos y arquetipos personales con un aumento de la auto-conciencia de los estados mentales y emocionales, generando una reestructuración de atención enfocada en el si mismo, en su evolución.

¿Quién te crees que eres?


El no - hacer, el permanecer sentado practicando zuowang, refiere a una acción no condicionada.
Una única consigna terapeútica es acerca de la alineación previa de los ejes posturales de la columna vertebral mediante ejercicios de alineación. Esta consigna es válida para todos los trabajos de meditación y en el caso del zuowang, es la única. Estar alineado entre la tierra y el cielo, de manera vertical y sin esfuerzo, sentado en calma, sin esperar nada, siendo ya no otro.










sábado, 7 de abril de 2012

Una aproximación al Seitai



Una hoja que cae no es sólo una hoja;
significa el otoño completo.
David Chadwick

El Seitai constituye una educación corporal que se fija en la capacidad del organismo de autorregularse y fomenta una implicación activa en el mantenimiento y el cuidado de la salud. Fue creado en los años cuarenta por Haruchika Noguchi (Japón, 1909-1976), quien, tras veinte años de ejercer como terapeuta reorientó su práctica profesional hacia el terreno educativo.
Este artículo pretende ser una aproximación a los aspectos más relevantes del Seitai, que el autor ha conocido a través de Katsumi Mamine (1) y a partir de su propia experiencia en veinte años de aprendizaje y de divulgación.

Autorregulación corporal

El organismo humano, como el de cualquier ser vivo, trata en todo momento de encontrar un equilibrio interno que le permita realizar sus funciones vitales, manteniendo y desarrollando su propia vida.
Dado que estamos sometidos a muchos estímulos, sean éstos internos o externos, de naturaleza psíquica o física, el movimiento y el cambio son constantes en el organismo. Bostezamos cuando estamos cansados o aburridos, suspiramos tras aguantar alguna situación, si entra polvo en los ojos aparece el lagrimeo, estornudamos si se obstaculizan las fosas nasales, etc. Estos actos involuntarios, sencillos y cotidianos, se rigen por un deseo o necesidad de equilibrio interno.
A veces la expresión intensa de este deseo se manifiesta en diferentes síntomas (fiebre, dolor, tos, etc…) que acostumbramos a ver unívocamente como algo negativo, sin reparar en el papel que juegan como reajuste corporal.

El cuerpo humano se autorregula (2). Lo hace constantemente, pero la expresión vigorosa de esta capacidad, sólo es posible en un cuerpo sano.
Un cuerpo sano posee elasticidad interior, es decir un amplio poder de contracción y distensión.

La tensión parcial

Si atendemos al movimiento corporal vemos que éste se realiza mediante la tensión y la distensión muscular.
Sabemos, que mediante el ejercicio físico o el deporte, la musculatura se desarrolla. Sin embargo, una tensión sostenida produce un cansancio parcial que, si no se resuelve, merma la amplitud de extensión y contracción del músculo, endureciéndolo y agarrotándolo. La pérdida de flexibilidad que esto conlleva se percibe, al tocar el cuerpo, como endurecimiento y también como una flojedad especial.

Según el deporte que practicamos, o debido a nuestra profesión, el uso del cuerpo es diferente. También sabemos que haciendo la misma cosa, según la persona, el cansancio se manifiesta de manera distinta. Por ejemplo, tras estar sentados largo tiempo frente al ordenador, algunas personas sienten molestias en los hombros, otras en el cuello, otras en la cintura o en las piernas, etc.
Vemos que hay un uso parcial del cuerpo, propio de cada persona, que obedece a una predisposición individual y que, de hecho, actúa constantemente.
La manera de sentir, de expresarnos, de percibir y reaccionar ante el mundo, de concentrar y dispersar la energía, de cansarnos, es inseparable de esta participación corporal, tanto de la más visible (la postura que adoptamos) como de la menos (el movimiento interno de los tejidos).

El uso parcial del cuerpo, genera una tensión parcial (TP), que se localiza en unas zonas bien concretas.
La TP no atañe exclusivamente a la musculatura (3), pues ésta no actúa aisladamente en el organismo. A menudo olvidamos que el organismo humano siempre actúa como un todo, un todo que se formó a partir de una célula.

La creación de TP, en sí, no es problemática, es un fenómeno inherente al hecho de estar vivos. Ahora bien, cuando se hace excesiva, cuando se va acumulando, y espontáneamente no se resuelve con el descanso y el sueño, entonces se vuelve problemática.
¿Cuáles son las causas de la tensión parcial excesiva (TPE)? Ésta cuestión, supera los límites del presente artículo, pero, desde luego, la complejidad del comportamiento psíquico del ser humano parece ser decisiva.

Favorecer la resolución de la TPE, (principal factor interno de la enfermedad) es un objetivo de las prácticas Seitai.

Sensibilizar el organismo

El Seitai propone observar y aprender de ésta dinámica fundamental de la vida: la creación de TP y la regulación espontánea.

Cuando la atención consciente se dirige llanamente hacia el movimiento espontáneo, el organismo recupera una sensibilidad que le es propia. Podemos entonces apreciar de forma directa, sin la interposición de conocimientos e ideas a priori, el estado real del cuerpo, su necesidad y deseo. Sentimos cada vez más la fluidez o el bloqueo de este movimiento interno, sea a través de la respiración, de la tensión y distensión muscular, de la imaginación o del pensamiento. A la vez surge la necesidad de recuperar una mayor fluidez allí donde sentimos bloqueo.

Esta sensibilización la ejercitamos a través de unos métodos prácticos, que suponen ir más allá de un planteamiento puramente filosófico de entender la vida.

Las prácticas Seitai

Éstas prácticas son muy fáciles de realizar, pues no se trata de ejercer algo predeterminado sobre el cuerpo, sino de mantener un diálogo con éste. El punto de partida, consiste siempre, en seguir ese algo grato o agradable que sentimos al movernos con naturalidad y que se desarrolla en la misma práctica.

El katsugen undo,
es una gimnasia innovadora que se efectúa siguiendo el deseo del cuerpo de moverse.
Igual que tras estar largo tiempo sentados nos entran ganas de estirarnos y de sacudir las piernas, o que después de haber dormido nos desperezamos, este movimiento surge de forma automática como respuesta a un estado interno que busca su equilibrio.
El movimiento se inicia a partir de unos ejercicios preparatorios.

El yuki,
consiste en percibir el cuerpo a través de las manos, atendiendo a la comunicación y reacción de la energía vital (ki).
Al recibir un golpe o al sentir dolor, es natural poner las manos allí donde duele. También con las manos expresamos afecto o simpatía.
Si intencionalmente colocamos las manos en el abdomen y dejamos que éstas se familiaricen con él, notaremos algunos cambios, una sensación agradable y la profundización de la respiración. Se trata básicamente de atender a lo que vamos percibiendo a través de las manos.
A medida que practicamos, la sensibilidad de las manos, la intuición y el conocimiento de "la estructura del movimiento" que aporta el Seitai, se suman, enriqueciendo la práctica.

Tras las prácticas es habitual tener una sensación íntima de que algo en nosotros se ha renovado: la respiración se profundiza, la mente se despeja; surge un ánimo – una alegría – que es fruto del cambio corporal.

Taiheki y Reactividades

La activación conjunta cuerpo-psique, que observamos en el movimiento espontáneo, fue sistematizada por H. Noguchi atendiendo a la relación entre zonas corporales (el uso parcial antes mencionado), movimientos globales, funciones biológicas y comportamientos psíquicos.

Imaginemos algunas situaciones habituales.
Por ejemplo, cuando estamos a punto de realizar algo, justo en el mismo momento en que ese deseo aparece en la imaginación, automáticamente nos inclinamos hacia adelante, poniendo fuerza en los hombros.
Si estamos sumidos en una reflexión de carácter filosófico o conceptual, espontáneamente la verticalidad del cuerpo aumenta; el eje del cuerpo – aunque la cabeza se recline hacia adelante o hacia atrás - se estira hacia arriba.
En cambio, ante una mala noticia que nos conmueve, junto con la intensidad del dolor, el cuerpo se repliega como hacia adentro encogiéndose y contrayéndose de manera global.

Noguchi expuso sus observaciones a través de la teoría del Taiheki (4), describiendo cinco dinámicas o formas básicas de percepción y reacción a los estímulos. Cada persona tendría una predisposición innata en el predominio de alguna de las cinco dinámicas.

Para finalizar, decir que el enfoque del Seitai, puede revertir en la manera en que afrontamos muchos temas significativos de nuestra vida, tanto en el tema de la salud, como, por ejemplo, en el del embarazo y el parto, la educación de los niños, la relación con los demás, etc...

El Seitai, pues, nos invita a aprender del cuerpo, como agente y soporte de la misma vida, como impulso energético, como ánimo, y no como algo puramente físico que utilizamos o manejamos. De esta manera nos acercamos a eso que sentimos como algo más próximo e íntimo, en la confianza de que se exprese con mayor plenitud.
El Seitai constituye una educación corporal que se fija en la capacidad del organismo de autorregularse y fomenta una implicación activa en el mantenimiento y el cuidado de la salud. Fue creado en los años cuarenta por Haruchika Noguchi (Japón, 1909-1976), quien, tras veinte años de ejercer como terapeuta reorientó su práctica profesional hacia el terreno educativo.
Este artículo pretende ser una aproximación a los aspectos más relevantes del Seitai, que el autor ha conocido a través de Katsumi Mamine (1) y a partir de su propia experiencia en veinte años de aprendizaje y de divulgación.

Autorregulación corporal

El organismo humano, como el de cualquier ser vivo, trata en todo momento de encontrar un equilibrio interno que le permita realizar sus funciones vitales, manteniendo y desarrollando su propia vida.
Dado que estamos sometidos a muchos estímulos, sean éstos internos o externos, de naturaleza psíquica o física, el movimiento y el cambio son constantes en el organismo. Bostezamos cuando estamos cansados o aburridos, suspiramos tras aguantar alguna situación, si entra polvo en los ojos aparece el lagrimeo, estornudamos si se obstaculizan las fosas nasales, etc. Estos actos involuntarios, sencillos y cotidianos, se rigen por un deseo o necesidad de equilibrio interno.
A veces la expresión intensa de este deseo se manifiesta en diferentes síntomas (fiebre, dolor, tos, etc…) que acostumbramos a ver unívocamente como algo negativo, sin reparar en el papel que juegan como reajuste corporal.

El cuerpo humano se autorregula (2). Lo hace constantemente, pero la expresión vigorosa de esta capacidad, sólo es posible en un cuerpo sano.
Un cuerpo sano posee elasticidad interior, es decir un amplio poder de contracción y distensión.

La tensión parcial

Si atendemos al movimiento corporal vemos que éste se realiza mediante la tensión y la distensión muscular.
Sabemos, que mediante el ejercicio físico o el deporte, la musculatura se desarrolla. Sin embargo, una tensión sostenida produce un cansancio parcial que, si no se resuelve, merma la amplitud de extensión y contracción del músculo, endureciéndolo y agarrotándolo. La pérdida de flexibilidad que esto conlleva se percibe, al tocar el cuerpo, como endurecimiento y también como una flojedad especial.

Según el deporte que practicamos, o debido a nuestra profesión, el uso del cuerpo es diferente. También sabemos que haciendo la misma cosa, según la persona, el cansancio se manifiesta de manera distinta. Por ejemplo, tras estar sentados largo tiempo frente al ordenador, algunas personas sienten molestias en los hombros, otras en el cuello, otras en la cintura o en las piernas, etc.
Vemos que hay un uso parcial del cuerpo, propio de cada persona, que obedece a una predisposición individual y que, de hecho, actúa constantemente.
La manera de sentir, de expresarnos, de percibir y reaccionar ante el mundo, de concentrar y dispersar la energía, de cansarnos, es inseparable de esta participación corporal, tanto de la más visible (la postura que adoptamos) como de la menos (el movimiento interno de los tejidos).

El uso parcial del cuerpo, genera una tensión parcial (TP), que se localiza en unas zonas bien concretas.
La TP no atañe exclusivamente a la musculatura (3), pues ésta no actúa aisladamente en el organismo. A menudo olvidamos que el organismo humano siempre actúa como un todo, un todo que se formó a partir de una célula.

La creación de TP, en sí, no es problemática, es un fenómeno inherente al hecho de estar vivos. Ahora bien, cuando se hace excesiva, cuando se va acumulando, y espontáneamente no se resuelve con el descanso y el sueño, entonces se vuelve problemática.
¿Cuáles son las causas de la tensión parcial excesiva (TPE)? Ésta cuestión, supera los límites del presente artículo, pero, desde luego, la complejidad del comportamiento psíquico del ser humano parece ser decisiva.

Favorecer la resolución de la TPE, (principal factor interno de la enfermedad) es un objetivo de las prácticas Seitai.

Sensibilizar el organismo

El Seitai propone observar y aprender de ésta dinámica fundamental de la vida: la creación de TP y la regulación espontánea.

Cuando la atención consciente se dirige llanamente hacia el movimiento espontáneo, el organismo recupera una sensibilidad que le es propia. Podemos entonces apreciar de forma directa, sin la interposición de conocimientos e ideas a priori, el estado real del cuerpo, su necesidad y deseo. Sentimos cada vez más la fluidez o el bloqueo de este movimiento interno, sea a través de la respiración, de la tensión y distensión muscular, de la imaginación o del pensamiento. A la vez surge la necesidad de recuperar una mayor fluidez allí donde sentimos bloqueo.

Esta sensibilización la ejercitamos a través de unos métodos prácticos, que suponen ir más allá de un planteamiento puramente filosófico de entender la vida.

Las prácticas Seitai

Éstas prácticas son muy fáciles de realizar, pues no se trata de ejercer algo predeterminado sobre el cuerpo, sino de mantener un diálogo con éste. El punto de partida, consiste siempre, en seguir ese algo grato o agradable que sentimos al movernos con naturalidad y que se desarrolla en la misma práctica.

El katsugen undo,
es una gimnasia innovadora que se efectúa siguiendo el deseo del cuerpo de moverse.
Igual que tras estar largo tiempo sentados nos entran ganas de estirarnos y de sacudir las piernas, o que después de haber dormido nos desperezamos, este movimiento surge de forma automática como respuesta a un estado interno que busca su equilibrio.
El movimiento se inicia a partir de unos ejercicios preparatorios.

El yuki,
consiste en percibir el cuerpo a través de las manos, atendiendo a la comunicación y reacción de la energía vital (ki).
Al recibir un golpe o al sentir dolor, es natural poner las manos allí donde duele. También con las manos expresamos afecto o simpatía.
Si intencionalmente colocamos las manos en el abdomen y dejamos que éstas se familiaricen con él, notaremos algunos cambios, una sensación agradable y la profundización de la respiración. Se trata básicamente de atender a lo que vamos percibiendo a través de las manos.
A medida que practicamos, la sensibilidad de las manos, la intuición y el conocimiento de "la estructura del movimiento" que aporta el Seitai, se suman, enriqueciendo la práctica.

Tras las prácticas es habitual tener una sensación íntima de que algo en nosotros se ha renovado: la respiración se profundiza, la mente se despeja; surge un ánimo – una alegría – que es fruto del cambio corporal.

Taiheki y Reactividades

La activación conjunta cuerpo-psique, que observamos en el movimiento espontáneo, fue sistematizada por H. Noguchi atendiendo a la relación entre zonas corporales (el uso parcial antes mencionado), movimientos globales, funciones biológicas y comportamientos psíquicos.

Imaginemos algunas situaciones habituales.
Por ejemplo, cuando estamos a punto de realizar algo, justo en el mismo momento en que ese deseo aparece en la imaginación, automáticamente nos inclinamos hacia adelante, poniendo fuerza en los hombros.
Si estamos sumidos en una reflexión de carácter filosófico o conceptual, espontáneamente la verticalidad del cuerpo aumenta; el eje del cuerpo – aunque la cabeza se recline hacia adelante o hacia atrás - se estira hacia arriba.
En cambio, ante una mala noticia que nos conmueve, junto con la intensidad del dolor, el cuerpo se repliega como hacia adentro encogiéndose y contrayéndose de manera global.

Noguchi expuso sus observaciones a través de la teoría del Taiheki (4), describiendo cinco dinámicas o formas básicas de percepción y reacción a los estímulos. Cada persona tendría una predisposición innata en el predominio de alguna de las cinco dinámicas.

Para finalizar, decir que el enfoque del Seitai, puede revertir en la manera en que afrontamos muchos temas significativos de nuestra vida, tanto en el tema de la salud, como, por ejemplo, en el del embarazo y el parto, la educación de los niños, la relación con los demás, etc...

El Seitai, pues, nos invita a aprender del cuerpo, como agente y soporte de la misma vida, como impulso energético, como ánimo, y no como algo puramente físico que utilizamos o manejamos. De esta manera nos acercamos a eso que sentimos como algo más próximo e íntimo, en la confianza de que se exprese con mayor plenitud.
Paco Lacueva
(1) K. Mamine trajo esta actividad a Barcelona hace unos 30 años. Ha desarrollado el legado de H. Noguchi investigando la "coordinación CVP", una expresión que trata de superar la limitación de las palabras cuerpo y psique cuando remiten a realidades independientes. El conocimiento de "la estructura del movimiento" (Reactividades) estudia, cómo esta organización o estructura (CVP= cráneo – vértebras - pelvis) está coordinándose según cinco direcciones básicas.

(2) La palabra Seitai equivale a la expresión "el cuerpo regulado".

(3) La musculatura se interrelaciona directamente con la actividad cerebral a través de las inervaciones nerviosas. Afecta – y es afectada – a la estructura ósea según sus inserciones, a las fascias y al tejido conjuntivo por su proximidad, a los órganos y, en definitiva, al metabolismo que permite la libre circulación de los fluidos internos.

(4) Taiheki significa literalmente "el hábito del cuerpo".


Autor del trabajo: Paco Lacueva

domingo, 4 de marzo de 2012

Cuerpo bioenergético / Qi Gong

Por Graciela Oses

Imágenes Maurits Cornelis Escher



La medicina china ( MTC ) se compone de un conjunto de técnicas terapéuticas que incluyen el análisis del cuerpo orgánico bioenergético y su relación de polaridades, considerando que el estado de salud depende de un balance en el movimiento interior/exterior: la dieta, la conducta, las condiciones ambientales y psicológicas, así como factores sociales, siendo todos éstos vitales para el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades.


Las vertientes de la bioenergética se interrelacionan y entrelazan en el cuerpo orgánico y sutil de tres formas:

•Energofisicoquímica
•Psicoafectiva
•Psicosomática, capaz de enfermar y/o sanar.

Existe una Anatomía Topográfica de la energía vital o del Qi y un trabajo corporal que se dice Qi Gong. La potencia de este dispositivo bioenergético consiste en crear modos de expresión y de desbloqueo, articulando y expandiendo un cuerpo formado por partículas energéticas y órganos electromagnéticos generadores de resonancias subjetivantes, rizomáticas y emprendedoras.



Calvino define a la subjetividad contemporánea dentro de seis condiciones: Flexibilidad, rapidez, levedad, multiplicidad, exactitud y visibilidad.
Estas condiciones no pueden desarrollarse en un campo bioenergético que no conjuga el principio dialéctico de la complementariedad, de los opuestos no dualistas.
Desde la perspectiva cosmogónica china y sobre la base del concepto de bioenergía, se asientan dos fuerzas regidas por el principio de oposición y complementariedad: el Yin y el Yang. La filosofía china ha desarrollado y generalizado el empleo de estos términos a toda la naturaleza mostrando que el principio del opuesto - complementario se encuentra en todas partes y que es, de alguna manera, el origen de toda manifestación. Todas las variables de esta "Ley de Polaridad" explica, ya de manera especifica, la fisiología y patología del cuerpo humano y también para guiar el diagnóstico y el tratamiento en el trabajo clínico.


La energía que se obtiene después del nacimiento se conoce como Energía Adquirida. Proviene de los alimentos y del aire y se en la zona pectoral y en el estómago.

La Energía Defensiva (“wei ki”), protege al cuerpo de la invasión de factores patógenos exógenos y se atesora sobre la superficie de la piel. La energía (ki), la sangre (xue) y los líquidos corporales integran este sistema.

Otra manifestación de la energía es el Ki propio de los órganos Zang-Fu (Zang: órganos-macizos, Fu: vísceras-huecas), que se relaciona con las características de cada órgano y cada víscera.


El objetivo de la práctica de qi Gong es conectar y profundizar la percepción concreta de la circulación de la energía en el interior del cuerpo y su fluente entorno. Para esto se vale de la sincronización respiratoria y de movimiento, de gesto y postura a desplegar con aire de pájaro - Flexibilidad, rapidez, levedad - y con solidez de órgano - multiplicidad, exactitud y visibilidad.

Existen series de trabajo corporal para cada patología energética, desde las alergias respiratorias hasta las enfermedades autoinmunes provocadas por el stress y las cardíacas provocadas por los hábitos de repetición. Ampliamente documentado desde las investigaciones científicas / medicinales, el Qi Gong es un método de salud, transformador y creativo. De hecho, la técnica de Qi gong puede llegar a ser tan amplia y abierta, que la mayoría de los terapeutas desarrollan su propio sistema, en una alquimia personalizada de elementos comunes.
Cualquier persona puede practicar Qi Gong. Los ejercicios son sencillos y armónicos, sin la intención de perfección sino de interioridad y fluidez. Las meditaciones y visualizaciones, en quietud o movimiento, logran estabilizar la aptitud para la práctica.




Pequeña bibliografía posible para ampliar conceptos:

El Tao de la Bioenergética / Katchmer, George.

Jian Xu “Body, Discourse, and the Cultural Politics of Contemporary Chinese Qigong”,
publicado en 1999 en el Journal of Asian Studies.

Qi Gong: Gimnasia china para la salud y la longevidad.
Yves Requena

The Healing Art of Qi Gong: Ancient Wisdom from a Modern Master
Hong Liu, Paul Perry.