Sitting In Oblivion / Sentarse en calma
Zuowang, una práctica de meditación taoísta. Sima Chengzhen [647-735 dC], un sacerdote taoísta de la dinastía Tang, describe esta forma sin forma de meditación en su tratado Uowanglun (Discurso sobre Sentado en el olvido) . La palabra zuowang se traduce literalmente como "sentarse y olvidar", olvidar incluso que se está olvidando.
El proceso de zuowang consiste en re descubrir un estado natural, sin expectativas ni discurso. El objetivo de lograr alguna iluminación también es liberado.
En este nivel de conciencia abierta, pueden aparecer experiencias místicas y momentos resplandecientes de gozo interior. Sentarse con el deseo de llegar a una experiencia cumbre es simplemente un obstáculo.
Zuowang no es algo que podemos hacer.
Sólo podemos permitir que esto suceda.
Como sacerdote taoísta Shi Jing, dijo en una presentación ante la Asociación Británica taoísta, "Simplemente permitan que todo sea como es". Los pensamientos son sólo vibraciones de energía que van y vienen. Shi Jing explica: "Los pensamientos surgen del vacío y se disuelven de nuevo en el vacío".
En este estado de conciencia pura, nos despojamos de las capas de la ilusión que llamamos Identidad, compuesta por cadenas de juicios, creencias, opiniones y preferencias.
Donde el consumismo y la multitarea son una forma de vida, estar quieto y vacío sugiere pereza y el fracaso.
Para "ser" un "éxito", "tenemos" que hacer algo y mantener la mente a toda "marcha" en la elaboración de formas de hacer más, comprar más, ser más, tratando de demostrar nuestra valía.
Si quitamos el ego a la acción, nos sentimos como un cero, un vacio del vacio, vacilantes. Allí donde no hay referencias de haber estado en unidad, empieza el miedo. La referencia a la unidad no es mística sino científica porque la integración somática se basa en un uno múltiple con el cosmos todo, más allá del síntoma.
Practicando la calma del No - hacer, el cuerpo entrenado en la multifunción plantea una lucha, articulada en sentimientos básicos de necesidades ( no reales ) a satisfacer. Sucede el sueño, la incomodidad, el aburrimiento. Eso es lo que tenemos adentro, lo que está antes del vacio vital...
Sin embargo, es el punto de zuowang.
Para comprender plenamente el principio taoísta del vacío, hay que dejar atrás la idea de que todo sucede por una razón. Dejamos ir el concepto de karma - que de alguna manera merecemos lo que obtenemos en la vida, que nuestras acciones nos han traído la alegría o el dolor - dejamos ir el concepto de sufrimiento - que debemos esforzarnos y trabajar para una justa recompensa. Soltamos toda imagen interiorizada construida a partir de la experiencia con el mundo de los objetos, aquellas que parece tener las cualidades de coherencia , igualdad, y continuidad...
Zuowang es el corazón de la meditación taoísta, independiente de cada tradición y consiste simplemente en no - hacer, en sentarse y olvidar, en desprogramar.
Esto nos puede parecer extraño a los occidentales que esperamos tener algún tipo de explicación teórica de todo lo que hacemos, pero el "descubrirlo por ti mismo" es vital para todo el proceso.
Zuowang es la meditación sin forma que se realiza en la toma de conciencia no dual, propiciando la propia observación para modificar los patrones habituales de percepción y pensamiento y la motivación de cambio, disminuyendo la intensidad de las motivaciones relacionadas con el ego o el "Yo, objeto".
Zuowang es la meditación no conceptual.
La práctica deconstruye mitos y arquetipos personales con un aumento de la auto-conciencia de los estados mentales y emocionales, generando una reestructuración de atención enfocada en el si mismo, en su evolución.
¿Quién te crees que eres?
El no - hacer, el permanecer sentado practicando zuowang, refiere a una acción no condicionada.
Una única consigna terapeútica es acerca de la alineación previa de los ejes posturales de la columna vertebral mediante ejercicios de alineación. Esta consigna es válida para todos los trabajos de meditación y en el caso del zuowang, es la única. Estar alineado entre la tierra y el cielo, de manera vertical y sin esfuerzo, sentado en calma, sin esperar nada, siendo ya no otro.

Muy complicado de lograr para mí. Sería muy terapéutico logralo. Gracias.
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